gui

 

Guia Viajes Virtual - Estado Aragua

Share

Estado Aragua

Mitos y Leyendas del Estado Aragua

Mitos y Leyendas del Estado Aragua

Encantamiento de la plaza Ribas, leyenda; Cuentan que quien transitaba solo por la calle La Candelaria, al pasar por el frente de la Casa Amarilla debido a un encantamiento perdía la noción del tiempo y la orientación y caía en un letargo profundo dando cientos de vueltas alrededor de un laberinto insalvable, horas más tarde terminado el hechizo, se encontraba en el mismo punto de partida cansado, sudoroso y asustado. Dicen que esto sucedía porque en este lugar ahorcaron a un brujo y que el encantamiento se acabó cuando quitaron de la plaza la baranda hecha de cañones y fusiles de la guerra de la independencia. Aunque los victorianos viejos respetan esta historia porque casi todos la vivieron, cuando la narran lo hacen con cierto temor.

Cuesta de las mulas del Camino Real, leyenda; Según el relato de los habitantes de Zuata, tres mulas procedentes del Llano en época de la Colonia venían con un carruaje, cada una acompañadas de personas, y traían un cargamento de monedas de oro. A la bajada del Camino Real o cuesta de las mulas fueron enterrados los tres animales, para borrar la evidencia de lo ocurrido, también mataron a las personas que estaban en los carruajes, quedando vivos sólo los jefes de éstos. Aún en el cerro se encuentra enterrado ese tesoro, según algunas personas buscadoras de tesoros, se escuchan relinches de caballos en las noches oscuras. Fue encontrado también un esqueleto con sacos de monedas de oro. El Camino Real comunicaba los pueblos llaneros con la capital de la provincia de Caracas.

Promesa a la Virgen del Rosario; Cuentan los pobladores de Zuata que la noche del 20 y madrugada del 21 de octubre del año 1900, ocurrió un terremoto con grandes estruendos y un torrencial aguacero que parecía que acabaría con el pueblo. Los habitantes comenzaron a orar a la virgen y de pronto apareció una señora vestida de rosado con un manto azul, un niño en brazos, una bandera roja y un rosario. La señora con sólo mover la mano donde tenía la bandera detuvo el terremoto. Los pobladores alegres y sorprendidos por lo ocurrido, hicieron la promesa de que todos los 20 y 21 de octubre, sacarían en procesión a la Virgen del Rosario, pues los habitantes de la zona piensan que ella fue quien salvó al pueblo.

Carretón del Diablo del Cerro Tres Picos; Cuenta la leyenda que una vez finalizado el período colonial se oían ruidos extraños que provenían de las alturas del Cerro Tres Picos ubicado en el sector Mamón Mijao. Se dice que aproximadamente a partir de las doce de la noche, estos ruidos eran producidos por un gran carretón cargado de arena que era movido por caballos forzudos de color negro y conducido por el Diablo. El carretón seguía su trayecto hacia los caminos del Mamón-Mijao, La Ceiba, La Trinidad, San Ramón, El Trapiche, La Julia, El Rodeo, Los Tanques, Bello Monte, Ribas-Celis y el camino que conducía hacia la entrada de Zuata y que hacía dos paradas estruendosas, una en el sector El Rodeo donde dejaba una parte de la carga y otra, en El Placer, hoy plaza Bolívar, donde dejaba el resto de ahí desaparecía misteriosamente. Esta leyenda tiene gran importancia para la comunidad de Zuata por formar parte de la historia de este hermoso pueblo. Esta manifestación oral aún persiste y el cuento del Carretón se les suele narrar a los niños para producirles miedo.

Montaña del Indio Acostado, leyenda; Desde la ciudad de La Victoria, vía hacia Pie del Cerro, a cuatro kilómetros y medio del cruce de La Gavilana puede apreciarse la figura de un indio acostado. En relación a su historia cuentan que Araguaney era una princesa muy hermosa pero triste, que no se había desposado soñando encontrar un amor imposible. Los hechiceros de la comarca le habían prohibido que se bañara en el río los días de luna llena pero ella los desobedeció y decidió bañarse en el río ese día y cuando esto acontecía se apareció el indio Tiquire, hijo del cacique Guaracarima, y al verse se enamoraron y amaron sobre las piedras. El padre de ella al enterarse de lo sucedido la encerró en una choza custodiada por dos indios debido a la rivalidad que existía entre las tribus. Una noche el indio Tiquire la fue a rescatar y en la huida, fue herida por una flecha. Ellos continuaron su marcha hasta el pie del cerro donde dejaron el caballo y siguieron a pie. El indio la llevaba en brazos pero al llegar a la cima ella había muerto, por lo que la colocó en el suelo y se acostó a su lado quedándose dormido. El indio al despertar se encontró a su lado con un frondoso árbol de araguaney. Él se acostó en la cima cruzando los brazos sobre el pecho y permaneció en el lugar hasta que la luna llegó a menguante y sus dioses lo convirtieron en montaña.

El Descabezado, leyenda; Según cuenta la tradición, al filo de la media noche cuando las últimas sombras envolvían la zona, desde la misteriosa quebrada arrancaba a rienda suelta la carreta del descabezado. Escuchándose relinches de potrancas, chillidos de ruedas resecas, chasquidos de fusta llanera y las voces de "sálvese quien pueda, allí viene, allí viene, viene el descabezado". Ya los últimos conversadores de la esquina La Unión, cautelosos emprendían la retirada, pues por el camino iba la carreta a todo dar con un carretero sin cabeza que envuelto en un manto negro, gritaba sin cesar. Las ventanas se iban cerrando poco a poco, un silencio de ultratumba se sentía en los zaguanes, letanías, responsos, oraciones, cruces y agua bendita, "Ave María Purísima, sálvanos de todo mal", "descanse en paz el alma del descabezado" se repetía. Pero ya con el amanecer volvía la calma, chirriaban los portones al abrirse y sobre la tierra húmeda alguien veía nítidamente las huellas de la carreta.

Leyenda de Los Encamisonados; Los habitantes de la población del Consejo, pese al tiempo transcurrido entre todas las generaciones, siempre han estado familiarizados con este relato legendario. Cuentan que Los Encamisonados eran hombres vestidos con largos y vistosos camisones de satén, que culminaban en puntiagudas capuchas que ocultaban el rostro. Se dice que en la década de los cuarenta solían sorprender a los lugareños quienes ante tan extraña presencia se espantaban. Los Encamisonados aparecían en diferentes sitios de El Consejo, específicamente en las esquinas de Victorio Lías, en el cruce de las calles Sucre y Rivas Dávila y en las plazas Bolívar y Miranda. Refieren también los lugareños que estos personajes se les aparecían a aquellas personas que tenían noviazgos prohibidos, aquellos noviazgos que tenían como impedimento social verse o compartir en público. Al grito de Los Encamisonado la novia desaparecía rápidamente de su casa para encontrarse furtivamente con su amado.

Leyenda de La Mula Maniá; Se cuenta en el pueblo que La Mula Maniá se anunciaba cuando sobre los pedregales de las calles se escuchaba arrastrar una cadena. Decían que la mula trotaba fuertemente, relinchaba, daba pasos hacia delante y hacia atrás, generando miedo entre los vecinos. De acuerdo al imaginario colectivo de los consejeños, la mula tenía las extremidades atadas por cadenas de metal y latas de aluminio, que producían el perturbador ruido. Algunos dicen que la mula todavía aparece a altas horas de la noche, sobre todo en la época de hábeas corpus y en el día de los difuntos. Este cuento forma parte de las historias fantásticas que, por generaciones, se han rumoreado entre los consejeños.

Leyenda del Pozo Encantado; Cuentan los viejos habitantes de la comunidad de El Limón que existe un pozo muy agradable al que gente suele acudir a bañarse y hacer excursiones en los días de verano, aún a pesar del riesgo que esto implica, pues aparentemente está encantado. Para acceder a este pozo se debe seguir el curso del río y, muchas veces, trepar y ladear las grandes piedras y saltos de agua. Algunos de sus visitantes afirman que al bañarse en sus aguas comienza a soplar una brisa que, poco a poco, se hace más violenta, haciendo que las aguas del pozo comiencen a arremolinarse como si debajo del agua hubiese un enorme animal revolviéndose. Tras este fenómeno, se detiene el viento repentinamente, las aguas se quedan quietas y se hace un gran silencio que antecede a la aparición de dos urnas desde el fondo del pozo: una amarilla y otra azul. Dicen que el curioso que se meta al agua para tocar las urnas, es atrapado por éstas y es llevado hasta el fondo del pozo.

Leyenda del Lión; Esta leyenda trata de un animal que persigue a las embarazadas para abrirles el vientre y comerse al bebé. Por la tradición de esta leyenda, se dice que una mujer encinta no puede salir sola al monte porque corre el peligro de ser comida por el lión. Se dio el caso de una mujer encinta que salió al monte a buscar leño y sentía que algún animal la seguía. Se devolvió a su casa a contar lo sucedido a un compadre quien le dijo que se había salvado porque él había visto pasar al lión y lo espantó. Para los habitantes del municipio esta historia es valorada no como una leyenda anecdótica sino como una realidad que sucede en los distintos caseríos.

Leyenda de la Cruz de El Limón; Se dice que en el año 1945 ocurrió una terrible sequía en El Limón. Cuando llegó el mes de mayo, varios conuqueros prometieron a la Santa Cruz construir una cruz de cemento si hacía que lloviese, pero esto no ocurrió. Decidieron, de igual modo, construir una cruz y abrieron unas zanjas en el suelo con dicha forma y las rellenaron con cabillas, arena y cemento. En ese momento, como si la cruz hubiese escuchado, el cielo se encapotó y se desató un gran aguacero que duró tres días. Taparon la cruz con hojas de cambur y palma y luego decidieron construirle una pequeña cabaña. Los frailes benedictinos que regentaban el colegio Padre Antonio Leyh en la hacienda La Trinidad iban a dar misa allí. Cuentan que una vez un visitante italiano fue a pedirle a la cruz que le cumpliera un gran favor y que, cuando éste le fuese concedido, vendría y le construiría una capilla. Dos años después, así sucedió. Posteriormente llegó un cura a la capilla, a quien le pareció que la cruz era fea y la sustituyó por una, a su parecer, más bonita. Tiró la cruz de cemento al río, pero los propios vecinos lograron rescatarla y la colocaron en el patio de la casa de la familia Cardozo, donde se encuentra desde hace quince años y continúa haciendo milagros.

Historia de la Cruz del Perdón; Esta cruz está situada en las afueras del patio de la Iglesia Inmaculada Concepción, hacia el lado izquierdo, en frente de la plaza Bolívar. Cuentan los pobladores de la localidad que Catalina Mejía, esposa de Pedro Liendo, primer propietario de la hacienda Chuao, no pagaba dinero a sus esclavos más que con comida, y cuando murió dejó enterrado dinero y documentos de la hacienda debajo de los cimientos de la Cruz del Perdón. Al parecer esa creencia permanecía en el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, pues se dice que este quería cortar la cruz para sacar lo que ocultaba en su base. También relatan que en tiempos de la Colonia, cuando uno de los esclavos era perseguido y lograba llegar hasta la cruz, se arrodillaba frente a ella con la esperanza que no fuese castigado y, según el rito, era absuelto automáticamente de las culpas y volvía a sus ocupaciones. Hace algunos años esta antigua cruz de palo de rosa fue sustituida por otra de madera. Se dice que a la persona que desarticuló la cruz se le reveló un aviso de orden divino, y al regresar a Chuao devolvió la cruz antigua a su lugar, adosándola a la nueva, razón por la cual hay dos cruces en el mismo lugar. Para la localidad esta cruz es un símbolo de protección y juega un papel vital en las celebraciones del Corpus Christi.

 

 

 
 
 
Rating for guiaviajesvirtual.com
Diseñado por AGH Software & Technology
Todos los derechos de propiedad reservados por GuiaViajesVirtual.com, AGH Software & Technology y las organizaciones que nos suministraron su información (Bibliografía/Créditos)